FERNANDO DE ARTACHO, HISTORIADOR Y NOVELISTA : “DESENTERRANDO A LOS MUERTOS, DESPERTAMOS A TODOS LOS DEMONIOS DEL PASADO”

-ES3.JPG de Reporteros ABC-

 

Fernando de Artacho vive para la historia y con la pasión por ella incrustada en las mismas entrañas. Sevillano de pura cepa,  es un enamorado de su ciudad y un erudito conocedor de su pasado. Historiador, novelista y miembro de la Academia Andaluza de la Historia, arrastra una amplia labor investigadora de la que son una prueba sus cerca de treinta obras. Premio “Ateneu de Sevilla” de novela histórica, acaba de publicar “ El correo de Tánger” (Algaida,2018),una sugerente trama ambientada en la España de los primeros años 40 y con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo. Híbrido de novela histórica, negrocriminal y de espionaje, Fernando de Artacho nos ilustra con su obra sobre los entresijos políticos en el entorno inmediato de Franco y la lucha entre “Neutralistas”“Germánofilos”.

A lo largo de nuestro intercambio conversamos sobre la naturaleza de los regímenes fascistas y las propias contradicciones internas del franquismo.  La cuestión de la guerra civil española, de la que Fernando de Artacho también nos brindó una singular versión ficcional en “ Las dos verdades” ( Almuzara,2005), no dejó de salir a colación. Nieto de un militar falangista, la Segunda República, los orígenes del 18 de Julio, la controvertida “Ley de  la Memoria Histórica” y el actual clima político caracterizado por la emergencia de una formación neofranquista como VOZ no podían ser obviados en nuestra charla.

Fernando de Artacho se reconoce conservador y católico practicante.  Sin embargo, el  estilo campechano y el  espíritu “humanista” de este  sin complejos ideológicos, han facilitado el diálogo y el mutuo esfuerzo de escucha desde nuestras muy alejadas posturas. Siempre he pensado que el sentido de la tolerancia ha de consistir precisamente en saber empatizar ante aquellos con los discrepamos en los temas esenciales.

Esta  entrevista c constituye la segunda entrega de la serie de conversaciones sobre la guerra y posguerra española que mantengo en mi sección sobre “Literatura y Memoria Histórica”.

Tánger

 

Hemos pasado el 75 Aniversario de la Segunda Guerra Mundial. La producción literaria y cinematográfica sobre este episodio histórico es amplísima.  Me gustaría preguntarte si ves algún cambio de enfoque narrativo entre lo que se hacía y lo que se está haciendo ahora.

Evidentemente, existe una evolución. Cambian las personas, cambian los contextos y cambian las visiones históricas. De todas maneras no se ha dado una visión definitiva de la Segunda Guerra Mundial, como tampoco se ha hecho con la guerra civil española.

¿Pero  no te da la impresión que  los grandes intereses comerciales tienden a una  frivolización de   ese  periodo histórico?

Yo te puedo decir que “El correo de Tánger” es una novela que escribí hace diez años. Después recibió el premio y estuvo, cómo se suele decir en mi tierra, “Un tiempo en barbecho”. Yo soy historiador y me esforcé  en que la novela estuviese muy bien documentada. Utilizarla con objetivos comerciales o incluso, políticos, era absurdo.

” No se ha dado una versión definitiva ni sobre la Guerra Civil ni sobre la Segunda Guerra Mundial”.  

Los comentaristas hablan de tu obra como de una novela histórica, pero si me permites el comentario, yo la veo más bien como una novela híbrida, donde se entremezclan el género histórico, el género de espionaje e incluso, si me apuras, el género negro…

Yo hago mía la reflexión de uno de mis amigos, que dice que está la novela histórica y la historia novelada. Es novela histórica cuando tú te sales de la época actual. Puede ser un tema auténtico o un caso inventado cómo es el caso efectivamente de mi novela, que tiene giros narrativos con hechos reales. Reconozco que hay algo de novela policial, pero teniendo en cuenta que se desarrolla en el pasado, creo que sí, que se puede considerar novela histórica más que historia novela, que es mucho más pesada.  De todas maneras, es la primera novela que escribo en primera persona e introduzco el tema policiaco. Escribir en primera persona me ha permitido acercar  mi personaje al lector.

Te oí en un determinado foro criticar la falta de rigor de la novela histórica y los muchos errores cronológicos, sociales, civilizatorios y contextuales en los que caen algunos autores…

Se comenten muchos errores, en efecto. Leí una novela ambientada en el siglo XIII donde comían patatas hervidas. Es de risa, puesto que todos sabemos que la patata no llegó a España hasta la Edad Moderna y que fue descubierta con las primeras colonizaciones en América. Los autores se informan muy mal y después, claro, cometen auténticas meteduras de  pata.

          ” Hay que distinguir entre lo que es la novela histórica y la historia novelada, que es mucho más pesada para el lector si no se hace bien”

Supongo que debe costar mucho encontrar el equilibrio entre la magia de lo ficcional, o sea, la parte más creativa y el rigor documental…

A mi no. Empecé a meterme en los archivos históricos de Sevilla desde que tenía catorce años y ahora tengo cincuenta y ocho. Me levantaba a las ocho de la mañana y me metía en los archivos arzobispales y leía mucho. Investigué las costumbres culturales y los hechos sociales, que son muy importantes.

¿  Cómo se te ocurrió hacer una novela ambientada en  Tánger?

Fue cuando empecé a estudiar la realidad de Marruecos. Mi abuelo había sido militar en África y debo reconocer que me fascinó todo ese contexto. Todos los militares españoles destinados allí acababan enamorados del lugar. De hecho, al principio de la novela introduje algo de la biografía de mi propio abuelo. Tánger estaba administrado por cuatro potencias,Francia, Inglaterra, Italia y nosotros. Pero los estatutos establecidos determinaban de que en caso de guerra entre algunas de esas potencias, la administración debía  recaer sobre una de ellas que fuese neutra, que era España. El ambiente de Tánger me interesó porque durante buena parte de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un nido de espías.

“Los falangistas no tenían nada que ver con las ideologías fascistas “puras” y filonazis cómo las que encarnaron figuras como Ramiro Ledesma”

Hay algo que me sorprendió y es que, si extraemos a tu personaje del contexto histórico, es muy difícil verle como un capitán franquista, destila una dimensión humana que no me cuadra con el temperamento de los falangistas de los años cuarenta…

Realmente es así. Yo tuve ocasión de leer muchas cartas de militares importantes y por el contenido, se les ve muy avanzados en sus ideas. Tenían dilemas muy importantes. Había falangistas que no tenían nada que ver con las ideologías fascistas “puras” y “filonazis”, cómo podía representarlas  Ramiro Ledesma, solo por mencionar a una de las principales figuras de aquella época. Mi personaje no es un hombre de ideas excluyentes. Francisco tampoco es un bonachón, es sobre todo un militar que está a las ordenes de un superior y al que le asignan una misión.  Pero también es muy crítico con los  falangistas oportunistas, arribistas, chaqueteros y  sobre todo, con aquellos  cobardes que durante la guerra civil se pegaban un tiro en el pie para no tener que ir al frente.  La Falange no tenía nada que ver con lo que se pretende.

¿Quiénes?

Ya sabes. Desde la izquierda se demoniza  a los falangistas, pero se olvida que los movimientos fascistas se alimentaron sobre todo de las ideologías socialistas. Hitler y Mussolini fueron socialistas, un socialismo nacionalista y excluyente.

“En 1940, la división entre “neutralistas” y “germanófilos” estaba muy equilibrada, pero Franco inclinó la balance hacia los primeros”

¿  Pero entonces, cuál fue la verdadera singularidad de la falange y que parece encarnada en la personalidad de tu protagonista, Francisco?

Se han dicho muchas tonterías acerca de ella, pero  su marca esencial fue la dimensión social y la “Revolución pendiente”. De hecho, un tío abuelo mío fue un falangista de primera hora y fundador del SEU, que cuando Franco decreto la unión con los tradicionalistas, se negó rotundamente a aceptarlo. Franco le condenó a muerte. Mi tío era médico y se dedicó toda la vida a los barrios pobres de Madrid. Esos eran los falangistas de primera hora, gente con un espíritu muy social. Si te fijas, la bandera de Falange es muy similar a la de la C.N.T.

La trama de tu obra gira entorno a un  informe secreto a Franco sobre la idoneidad de una intervención en la guerra europea. ¿ Pero cuál era la correlación real de fuerzas entre “neutralistas” y germanófilos en el entorno más inmediato del dictador?

“Elegí Tánger como ambientación porque es una ciudad que se convirtió en un nido de espías durante toda la Segunda Guerra Mundial” 

 

Estaban repartidas a partes iguales. Habían los seguidores de Serrano Suñer, que eran los más pro-germanistas. Después se encontraba una corriente monárquica y tradicionalista, sobre todo entre los militares, que era neutralista.  Franco cortó de raíz esa división. De hecho, el “atentado de Begoña”, perpetrado en Sevilla  por un grupo de falangistas contra los Carlistas, llevó a Franco a cortar de raíz las  fricciones entre esas dos tendencias. La pérdida de influencia de los pangermanistas determinó la política exterior del régimen.

Hay muchas leyendas e ilustraciones ficcionales sobre ese atentado,¿No?

Se ha dicho muchos disparates sobre esos acontecimientos. El único y verdadero archivo sobre el mismo lo tengo yo.

El encuentro de Hendaya de 1940 es uno de los contextos de tu novela. ¿ Me pregunto qué hay de mito, de realidad e incluso de leyenda, en torno a esa reunión entre Franco y Hitler?

Es que cada uno tiene su versión. Serrano Suñer tenía la suya, mientras los interpretes de Franco y Hitler brindaban otra. Hubo muchas mentiras sobre los hechos e incluso se exagera sobre el retraso del tren de Franco y la impaciencia de Hitler.  El caso es que España no entró en la guerra, porque habría sido un desastre. Los militares  no querían otra contienda, sobre todo después de los tres años de guerra civil. Incluso en Sevilla había un cierto miedo de que los alemanes nos acabasen invadiendo ante la negativa de Franco de sumarse a las fuerzas del Eje.

“Hitler salió muy insatisfecho de la reunión de Hendaya. No le gustaba que Franco hiciese bolillos con tal de no entrar en la guerra”

Dicen que Hitler consideraba a Franco como un simple militarucho…

Mira, ahí hay varias versiones por parte de los que estuvieron en Hendaya. Yo conocí al hijo del embajador de Portugal en Berlín. Me contó que su padre había hablado con el mismísimo interprete de Franco. Según lo que me comentó, parece ser que Hitler salió muy molesto de su reunión con Franco, que hacía bolillos con tal de no entrar en la guerra. Pero el caso es que Hitler no era tonto, sabía que nuestro ejercito estaba opuesto a la entrada en la guerra, como también sabía que habían excelente militares en nuestro país. A pesar de la altura logística de nuestro ejercito, era una locura meterse en esa contienda. España acababa de salir de su propia guerra, una guerra tremenda.

“El correo de Tánger” tiene un tono “memorístico”,  puesto que los hechos son contados  por un anciano, que se supone que fue al que le tocó recuperar esos documentos comprometedores para el régimen de Franco y que habrían provocado una declaración de guerra por parte de los Aliados. Pero en cambio no nos dices nada de Francisco en su vejez. 

Es simplemente un militar retirado, un antiguo falangista, un hombre que cuenta sus recuerdos sobre una misión de la que dependían el futuro de España.  Un hombre que evitó que nuestro país se viese envuelto en una locura.

“En 1934, a la República la salvaron las derechas contra el golpe de Estado que pretendían dar la izquierda y los separatistas” 

Puesto que eres nieto de militares, hablemos del ejercito español.  Hoy tenemos un ejercito moderno, pero no ha desaparecido del todo el espíritu  de los “Africanistas”, entendiendo por tal su facción más reaccionaria y pro-golpista.

Los “Africanistas” desaparecieron con el fin de la campaña en África en el primer tercio del siglo XX. Eso es lo que yo entiendo por “Africanistas”. Lo demás es tontería.

Me estoy refiriendo al famoso manifiesto de esos militares retirados  que se pronunciaron contra la Ley de Memoria Histórica y la exhumación de Franco. Unos señores que hacen apología de un dictador que dio un golpe de Estado contra un régimen legitimo y democrático…

Hoy estamos en el parlamento reivindicando a la República, cuando no tenía nada de idílica. En 1934, a la República la salvaron las derechas contra el golpe de Estado que pretendían dar las izquierdas y los separatistas. Hubo mucha gente de derechas que era republicana. La CEDA era republicana. Por no hablar de intelectuales liberales y republicanos como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón o Pérez de Ayalà, que terminaron apoyando a Franco en un clima de polarización y en el que cada uno optaba por el bando que consideraba menos malo.

Eso huele a “revisionismo”  a la “Pío Moa”…

Todo lo que venga documentado y refrendado por datos fehacientes, me parece bien. Estamos viendo a autores y ensayistas que dicen cosas que precisamente no vienen documentadas. Creo  que las tesis de Pío Moa, en cambio, están muy bien apoyadas por el trabajo de archivo. Pío Moa era un antiguo miembro del GRAPO  y ex- teórico marxista. Por eso muchos miraron su obra con lupa, que a mi me parece muy rigurosa. Yo lo que veo es que hay muy poca gente buena que investiga, solo con interpretaciones a su conveniencia y de acuerdo con sus posturas ideológicas.

Bueno, supongo que no te creerás ese mito weberiano sobre las ciencias sociales sin juicios de valor… Hemos tenido a dos grandes sumos sacerdotes de  la ciencias históricas, el maxista Manuel Tuñón de Lara y el conservador Ricardo de la Cierva, Ninguno de los dos ocultaron sus posicionamientos.

Claro que hay juicios de valor, pero una cosa es el juicio de valor y otra bien diferente el que éste prime sobre el trabajo de investigación. Me acuerdo que durante los años 70 y 80 todo era política en las facultades de historia y hoy, lo sigue siendo. Las cosas son como son y no cómo nos gustaría  que fuesen. No se puede presentar la historia de forma maniquea, dividiéndolo todo entre “buenos” y “malos”. Hubo gente magnifica como Julían Besteiro, un socialista reformista y moderado, que durante la guerra civil salvó a muchas personas favorables a los “nacionales”  Impera el rencor. Yo mismo vengo de una familia de militares y conozco a muchos a los que no les gustaba la guerra. Muchos de ellos no querían volver a oír hablar de ella.

“Hubo intelectuales republicanos como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Pérez de Ayala, que terminaron apoyando a Franco en un clima de polarización en el que cada uno optaba por el bando menos malo”

Hombre, si nos ponemos a hablar de tendenciosidad política e ideológica, creo que Pió Moa es el que mejor la encarna. Para mi, Moa es  un simple “opinador” vinculado a la caverna  mediática,  sin ningún reconocimiento académico.  De hecho, dicen que su “revisionismo” pseudo- científico solo ha servido para legitimar históricamente el Alzamiento del 18 de Julio…

La izquierda no tiene ninguna legitimidad para hablar del 18 de Julio, porque cómo ya te acabo de comentar, ella es la responsable de los acontecimientos del 34. La historia es como una soga. Los hechos son los que son. Eso no se puede destruir por mucho que se intente. Cómo se dice en mi tierra, “Cada uno cuenta la historia según cómo le haya ido en ella”. En todas las familias ha habido de todo, gente de derechas, de izquierdas, católica y cada una tiene su visión de las cosas. Pero lo que es cierto e irrefutable, fue la situación de inseguridad que generó la República, sobre todo debido a su anticlericalismo y a la quema de iglesias y ataque a la gente creyente.Había asesinatos diarios. Sin olvidar los atropellos que se cometieron una vez estallada la guerra.Eso fue tremendo.

Los mismos que se cometieron en zona “nacional”…

Yo, en todo lo que he escrito sobre la guerra civil, me baso en fuentes de la zona republicana y no de la zona “nacional” y lo mismo puede decirse respecto a Pío Moa. Creo que el rigor debe estar por encima de las ideologías. A mi me gusta mucho la política, pero creo que no debe interferir en la investigación historiográfica.

Supongo que no lo estás diciendo por la exquisita imparcialidad de los miembros de la Real Academia de la Historia, que durante el mandato del Partido Popular en el gobierno llegaron a decir auténticas barbaridades sobre la naturaleza política del  franquismo.

Creo que la política y las ideologías no deberían interferir en la búsqueda de la verdad histórica. Si los miembros de la Real Academia de la Historia están politizados, es algo que me parece muy mal. No hay que olvidar que las instituciones viven del dinero público que da el gobierno de turno y eso hace que no sean neutras. De todas maneras, la Real Academia de la Historia empezó a convertirse en una institución al servicio del poder político hace mucho tiempo, más en concreto, desde la Segunda República y bajo las presiones de Manuel Azaña, que fue el primero en politizarla. Esa falta de neutralidad de la Real Academia no es un fenómeno reciente. A la izquierda no le ha sentado bien la postura de la Academia sobre la Ley de Memoria Histórica de Rodríguez Zapatero. Ese es el verdadero trasfondo del asunto.

 

“Había de todo en las familias, gente de derechas, de izquierdas, católica o atea, pero el hecho irrefutable es que la Segunda República  generó una terrible inseguridad. Había asesinatos y quema de conventos todos los días”

Deduzco que tú también eres un gran crítico de la misma…

Es que no hay memorias colectivas e históricas, sino memorias individuales. Esa ley votada por la izquierda me parece un auténtico despropósito. Estuvimos durante cuarenta años escuchando una historia oficial, que era la de los “vencedores” y ahora llevamos otros cuarenta años escuchando la de los “vencidos”, que cuentan su verdad, cuando en realidad hubo de todo durante esa guerra. Creo que se rompe con el espíritu de la Transición. La Ley de Memoria Histórica está declarando ilegal a la propia monarquía y poniendo en peligro la estabilidad del sistema. La monarquía constitucional no es una “Restauración”, sino una “Instauración” consensuada. Esa ley es muy peligrosa para España, porque vuelve a sembrar la división y durante la guerra, la verdad es que hubo grados de culpa en ambos bandos. El régimen de Franco fue un sistema autoritario, está claro, pero no se puede estar insultando a la gente, porque, evidentemente, se produce un efecto rebote en la otra parte. Si desenterramos a Franco, desenterramos lo peor del pasado, cuando evocamos los demonios del pasado, resurgen, no los de unos, sino los de todos. Yo a  mi abuela y a mi madre nunca les oía hablar mal de nadie y que  conste que mi abuela estaba casada con un militar y se quedó viuda en el 37. Nunca le oí decir nada sobre nadie, ni siquiera sobre Carrillo o “ La Pasionaria”.   Hay que dejar  que los muertos descansen en paz y ya está…

“No hay memorias colectivas, sino memorias individuales. Es por eso que la Ley de Memoria Histórica de Rodríguez Zapatero me parece un auténtico despropósito y peligrosa para España, porque vuelve a sembrar la división”.

Te recuerdo que  el alzamiento del 18 de Julio fue una rebelión militar contra el gobierno legítimo del Frente Popular. No se puede estar en la equidistancia…

Yo no estoy en la equidistancia. Tengo un pensamiento muy claro y lo digo. Una cosa es no ser maniqueo y otra cosa es la equidistancia. Me queda muy claro que la República idílica no existió. Lo que podía haber sido una solución para España fue destruida por los socialistas, los comunistas, los anarquistas y los separatistas. Fueron ellos los que acabaron con la República. Fue un proyecto que se abortó por culpa del egoísmo de estos movimientos y partidos. Ya te lo dije, todo esto tiene su origen en el 34. Eso no lo digo yo, está ahí, en las hemerotecas y en los archivos. ¿ Qué pasa? Pues que por desgracia en una guerra pierde todo el mundo. Pero lo que yo tengo claro es la historia, porque soy historiador de formación.

¿Cómo ves la situación actual, sobre todo a la vista del fenómeno Vox,con un discurso que recuerda la más siniestra retórica fascista de los años 30?

A España la veo más o menos cómo en el año 32 y 34. Todo muy revuelto. Los separatistas intentando irse, la izquierda volviendo al tema de la guerra civil y las derechas reaccionando. Estamos volviendo al guerracivilismo, aunque con otro tipo de sociedad y mentalidad, en el que la gente es más culta y preparada, donde no hay hambre y sí progreso y eso creo que neutraliza la situación política, que me recuerda mucho la del 36. Todo esto se lo debemos a Rodríguez Zapatero y su empeño a sacar a los muertos. Yo soy nieto de los que ganaron esa guerra, pero también de los que la perdieron. La historia para los historiadores, no para utilizarla como arma arrojadiza, que puede traer consecuencias muy graves y eso a corto plazo. Creo que hay que perdonar. Soy  un conservador católico y practicante y  no me da vergüenza decirlo.  Pero soy sobre todo un historiador y los hechos son los hechos.

Soy nieto de los que ganaron la guerra, pero también de los que la perdieron.La historia para los historiadores, no para utilizarla como arma arrojadiza. Creo que hay que perdonar”

 

Para mi eso no es el problema. Conocí a muchos sociólogos e historiadores conservadores con una gran estatura humana, ética, intelectual y académica. 

Y yo también los conocí en la izquierda…

El problema es la derecha política de este país.  Si  tuviese un gesto   condenatorio  respecto al franquismo, idéntico  al que demostró el Presidente  Jacques Chirac en relación al anti-semitismo  del régimen de Vichy,  entonces  dejaría de estar bajo constante sospecha ideológica .  

Tu ejemplo no me convence del todo. En Francia hubo muchos más “Colaboracionistas” de lo que se quiere reconocer, además de movimientos fascistas, pro-nazis, gente que, cómo ya te dije antes, procedía del socialismo. La mitad de los franceses estaban con el Mariscal Pétain y guardaron silencio sobre las deportaciones de los judíos. De hecho, los primeros campos de concentración se abrieron en Francia. Después, los nazis acabaron el trabajo.

Viví muchos años en Francia y es verdad que el siniestro periodo de la “Ocupación y el “Colaboracionismo” se revela como una piedra en la zapato para la memoria colectiva de nuestros vecinos. Pero no es menos cierto que los gaullistas liquidaron toda la tradición anti-republicana tras la Liberación del 44 y deshonraron públicamente al Mariscal Pétain y sus seguidores. La derecha francesa se dio una honorabilidad democrática que echo a faltar en la española. 

Es que la derecha abarca muchas cosas. No es lo mismo el PP,Ciutadans, Vox o la Falange. Les daré la razón a unos y otros cuando la tenga y no lo haré cuando me disguste lo que dicen. Si Vox mete la pata, yo le criticaré. Pero no se puede criticar a Vox, que es un partido constitucionalista, cuando el señor Sánchez estuvo gobernando con golpistas y terroristas.

               ” VOX no es un partido fascista, porque si lo fuese, contaría con todo mi desprecio. Es un partido de “orden”, católico y defensor de las tradiciones y la familia”

Bueno, bueno… Eso es una opinión que no comparto. Te recuerdo que Vox pretende suprimir el Estado de las Autonomías, lo que le sitúa tan fuera de la Constitución que los partidos independentistas…

No suprimirlo, sino reformarlo. El Estado de las Autonomías es financieramente insostenible y hay competencias que deberían ser devueltas al Estado Central.

¿ Y qué me dices de su discurso? Estarás de acuerdo conmigo en que su retórica contra Cataluña tiene bastante que ver con el delirio verbal sobre el rojo-separatismo que cundió en los años de la República y la guerra civil. O sea, una palabrería propiamente fascista sobre los “enemigos de España”. 

Vox no es un partido fascista, porque si lo fuese contaría con todo mi desprecio. Tampoco me atrevería a decir que es de extrema-derecha, pero  en cambio sí que lo es el partido de Albert Rivera. La formación de Abascal es un partido católico, con gente de buena fe,  defensora del orden, de las tradiciones y de la familia. Así de simple.

¿ Y lo de “Soy novio de la muerte”? Hombre, tú me dirás cuando se evoca una figura tan vómitiva como Millán Astray…El símbolo más macabro del ejercito franquista…

Jejee… Reconozco que  me sorprende el hecho de que un partido introduzca  elementos simbólicos que pertenecen a una institución castrense como La Legión. Vox es un partido formado por civiles, no por militares. Que entonen esa canción en sus mítines  me parece una auténtica estupidez. Qué se le va a hacer, nadie es perfecto.

Claro que no, pero  resulte una estupidez o no, lo cierto es que dan miedo y se lo oigo decir a gentes de las que no me consta que sean  marxistas peligrosas… 

Los que deberían darlo son Podemos, el PSOE, Rodríguez Zapatero, Sánchez y los separatistas, que son los que han vuelto a sacar los demonios de la guerra civil, alimentando unos odios que creíamos erradicados.

Esa es tu opinión. La respeto,  pero no la comparto.

Esos los valores de un católico como yo, el respeto hacia las ideas de los demás. Valores que no son los de la izquierda.

Vuelvo a no estar de acuerdo.

En eso consiste un dialogo…

Para mi lo importante es saber escuchar a aquellos con los que discrepamos.

Y lo suscribo…

Bueno, amigo, podríamos pasarnos horas y horas hablando sobre los dramas históricos que han acechado a nuestro país. Pero ya no tenemos tiempo. Lo esencial es agradecerte esta entrevista y felicitarte por tu novela, “ El correo de Tánger”, que de ella  habíamos quedado para hablar. Lo demás es secundario. 

El que te agradece esta entrevista soy yo y espero que me perdones este acento andaluz cerrado que tengo. Soy un sevillano de pura sangre…

Jejeje… Gracias y suerte, Fernando….

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Memoria Histórica, Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s